domingo, 24 de febrero de 2008

Diez cosas que debes saber sobre eyaculación femenina



Ya Hipócrates habló en su momento del semen femenino, y luego fue Galeno quien defendió la existencia de un líquido seminal en la mujer. Incluso De Graaf en 1672, postuló que había una próstata femenina o “corpus glandulosum”, que segregaba un líquido, convirtiendo a la mujer en más libidinosa. Es decir, todos ellos, ya en sus épocas hablaron de cierta manera de la eyaculación femenina.

Y ¿qué entendemos por ella?. Nos referimos a la expulsión de líquido a través de la uretra o de la vagina (tema aún en discusión) en pleno orgasmo. Su líquido es generado por las Glándulas de Skene o Parauretrales y no se parecen en consistencia y en sus componentes al semen masculino.

Según un estudio realizado por la Florida State University en Tallase, 82% de las mujeres confesaron haber experimentado una liberación de fluido en el momento del orgasmo. Aquí te contamos 10 cosas fundamentales que tienes que saber sobre el tema.

1. De que existe, existe: el médico y sexólogo, Cabello F., ha estudiado bastante del tema y en una de sus publicaciones afirma que, pese a la controversia en este tema, la eyaculación femenina sí existe. “Nosotros pensamos que independientemente de la existencia de incontinencia urinaria en algunos casos, la mayoría de las mujeres “eyaculan”, existiendo variaciones en la cantidad del líquido emitido y/o posiblemente en la dirección de la emisión”, explica el especialista.

2. No a todas se les nota: es muy posible que quienes no ven algún tipo de eyección de líquido durante el orgasmo, se deba a que el producto de la “próstata femenina” sea muy escaso o porque se dirige retrógradamente hacia vejiga, tal como ocurre en la eyaculación retrógrada de algunos hombres. Ahora bien, investigadores como Emanuele Jannini de la Universidad L´Aquila en Italia (2002) aseguran que la razón por la que algunas ven esta eyección y otras no, es debido a que las aperturas de la glándula de Skene varían en tamaño de una mujer a otra. Y si ellas causan la eyaculación femenina, se podría explicar la ausencia visible de este fenómeno en varias mujeres.

3. De dónde viene: la posible estructura anatómica de la supuesta eyaculación sería la siguiente: tal como apuntan Testud y Latarjet (1975), alrededor de la uretra se disponen abundantes glándulas uretrales y parauretrales a las que nominan en su conjunto “próstata femenina”.

4. Su provocación: la eyaculación femenina pareciera ser estimulada en el famoso punto G (de Gräfenberg) al interior de la vagina.

5. De qué está compuesta: Lo primero es advertir que por no tener una función reproductiva, no contiene ningún elemento con ese fin, como los espermatozoides en el caso de los hombres. Estudios han demostrado que este líquido tiene una composición diferente a la orina (aunque puede estar presente en bajas cantidades), reuniendo glucosa, fosfatasa ácida prostática y antígeno prostático específico, además de urea y creatina.

6. No hay qué avergonzarse: muchas veces esta expulsión de líquido produce turbación en la mujer que la confunde con orina, lo que puede producir que en este afán de controlarse, "aprenda a no tener orgasmos". En todo caso deberíamos plantearnos de que “mas allá de que en realidad se trate de orina o eyaculación, es producto del placer y por nada del mundo deberíamos avergonzarnos o reprimirnos”, señala la experta, Lic. María Carolina Bedetti Thompson.

7. Permitir liberarse: si es que se desea comprobar si se tiene la capacidad de eyacular el suficiente líquido como para ser visto sin problemas, es indispensable que la mujer acepte sus fluidos corporales como normales en su vida. Sólo así se permitirá soltar la presión de las ganas de eyacular o de la sensación de que algo liberará.

8. De cuánto estamos hablando: según estudios, la cantidad de líquido liberado por las glándulas parauretrales varía de una mujer a otra, y va desde sólo unas gotas hasta casi dos tazas (444 ml.). Y se sabe que cuanto más dure su orgasmo, más eyacularía.

9. Dónde están las glándulas productoras: la abertura uretral se ubica sobre la apertura de la vagina, debajo del clítoris. Ahora bien, a simple vista no se ven las glándulas, pero éstas se ubican dentro de la vagina, en su pared anterior, rodeando la uretra y desembocando en ella a través de pequeños orificios.

10. Tocar el punto justo: la estimulación del clítoris es esencial para lograr la eyaculación femenina. Y es que si no es bien estimulado, la mujer no se excita lo necesario para que sus glándulas parauretrales se llenen de fluido. Asimismo, es menos probable que ella alcance el orgasmo, limitando las contracciones rítmicas de los músculos pélvicos que expelen la eyaculación. Un consejo: previo al encuentro sexual, se recomienda pasar al baño y vaciar la vejiga. De esta forma podrás sentirte tranquila que al sentir deseos de orinar cuando estás en el peak de tu excitación, te dejes llevar y liberes los fluidos, que en esta caso no será orina, sino que eyaculación natural.

El punto G



Después de leer el título de este post, me imagino que esperarás un detallado análisis sobre el punto en cuestión; localización exacta, forma de estimularlo, posturas coitales más adecuadas para disfrutar de él... Si es así, te vas a llevar una sorpresa, espero que positiva y seguro que enriquecedora.

Dicen por ahí que el punto G es un "botoncito" formado por una concentración de terminaciones nerviosas, que se encuentra alojado en la parte superior de la pared vaginal, a unos 3-4 centímetros de la entrada. Dicen que se puede diferenciar porque su tacto es algo más rugoso que el resto de la vagina. También dicen que el estimularlo proporciona placer.

Después de que el Dr. Grafenberg "demostrara" la existencia de este punto, otros expertos en sexología se han puesto a buscar otros posibles "puntos calientes", con resultados "favorables": el punto K (Barbara Keesling), el punto U (Uretral), punto A (Anterior)...

Desde hace unos años ya hay numerosos sexólogos que han declarado no estar de acuerdo con la teoría de la existencia del punto G (ni del resto de puntos), y cuestionan con firmeza la existencia de dicho "botoncito". Incluso importantes sexólogas como Shere Hite aseguran que el punto G es un invento machista para justificar la coitalidad de las relaciones sexuales, y así evitar una evolución en las prácticas eróticas en donde se tenga más en cuenta la sexualidad femenina y el placer de las mujeres.

Pues a mí me da igual. No entiendo este absurdo debate, ya que considero que la existencia o no del punto G no tiene absolutamente ninguna relevancia para que las relaciones eróticas sean satisfactorias y placenteras. Pero cuestionarse constantemente su existencia sí que puede provocar numerosos complejos, miedos, frustraciones y desilusiones. ¡Qué manía con querer estandarizar nuestras sexualidades, nuestros cuerpos y nuestras formas de sentir placer!

Con todas las posibilidades que hay para disfrutar de nuestros cuerpos y para dar y recibir placer, no entiendo esta obsesión por el punto G. Os voy a contar un secreto: Yo conozco un punto que tienen todas las mujeres, que tiene millones de terminaciones nerviosas (muchísimas más que las que tendría el supuesto punto G), que su estimulación es sencilla, y que casi todas las mujeres obtienen orgasmos estimulándolo adecuadamente. Se llama CLÍTORIS, ¿te suena?

Claro que hay zonas en el conducto vaginal en donde hay terminaciones nerviosas, pero también las hay en la rodilla o en el antebrazo, y nadie escribe artículos que se titulen "Cómo estimular su rodilla: Guía práctica". Y claro que algunas mujeres pueden sentir placer con prácticas coitales, pero tened en cuenta estos dos datos:
- El 80% de las mujeres que se masturban, lo hacen estimulando sólo su clítoris, sin meter nada en su vagina.
- El 70% de las mujeres no son capaces de llegar al orgasmo con el coito, necesitan estimular su clítoris para alcanzarlo.

Si quieres tener una vida erótica satisfactoria olvídate del punto G (y del K, del U...), y disfruta del sexo sin absurdas e improductivas preocupaciones.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Lugares que perjudican tu dieta

¿Estás tratando de bajar de peso, pero con tanta tentación gastronómica no logras cuidar tu alimentación?

Te compartimos las 20 estrategias básicas de los expertos en nutrición, para seguir adelgazando en cada escenario:
En casa

1. Calma tu hambre. Antes de comer, tómate medio vaso de yoghurt, de jugo de tomate o una zanahoria, para no lanzarte desesperada hacia cualquier alimento.

2. Adereza con moderación. Evita servirte continuamente raciones ligeras de aderezo y evita las grandes salseras que con sólo verlas se antoja vaciarlas.

3. No te prives de su plato favorito. Disfruta de cantidades pequeñas de lo que se te antoja, porque prohibírtelo puede desembocar en unas ansias intensas de comer.

4. No te acabes el plato. Frecuentemente el hambre se acaba mucho antes que la comida. Si ya no tienes hambre deja la comida en el plato, tu organismo te lo agradecerá.

5. Si fue poco, complétalo. Si no quedaste satisfecha, completa tu estómago con una pieza de fruta, un pedazo de queso panela o un té, en lugar de galletas o panes.

6. No comas hasta estallar. De pequeña quedabas llena al levantarte de la mesa, pero no debes seguir haciéndolo, debes levantarte solamente satisfecha.

En el trabajo

7. Come entre horas. Evita un hambre que te haga excederte con la comida, tomando a media mañana y a media tarde unas galletas integrales, un lácteo o una pieza de fruta.

8. Evita comer en tu escritorio. Cambia de lugar y de vista y come relajadamente, porque la computadora, el teléfono y los papeles te asegurarán una indigestión.

9. Antes de comer, tranquilízate. Si tu trabajo es estresante, con la mente acelerada devorarás la comida y sentirás un nudo en el estómago. Espera unos minutos y relájate.

10. Planea un menú variado. Aunque el sándwich y el jugo sean saludables, no debes comer lo mismo todos los días. También consume frutas, verduras, lácteos y grasas.

11. Sándwiches nutritivos. Varía el relleno del sándwich: pan integral; atún, pechuga, pavo o queso; jitomate, lechuga o espárragos; y aderézalo con aceite de oliva.

En el restaurante

12. Evita las grasas. Un pescado a la plancha o al vapor siempre es más saludable que uno frito o con aderezos. Pregunta cómo preparan cualquier plato antes de pedirlo.

13. Las verduras y pescados no siempre son ligeros. Las verduras salteadas o los pescados ahogados en salsa pueden ser tan potentes como un guiso.

14. Pide fuera del menú. Si sólo quieres pasta y las del menú tienen mucha grasa, pide una pasta hervida y un poco de aceite de oliva para sazonarla a tu gusto.

15. Vigila los ingredientes. Los buffets tienen un amplio surtido de ensaladas, ideales para seguir tu régimen al pie de la letra. Pero debes evitar las ensaladas con salsas o aceite.

16. No esperes el primer plato para beber. Antes de elegir tu platillo, pide una botella de agua y bebe a pequeños sorbos para evitar estar hambrienta.

17. Pide la salsa aparte. Acompaña tu ‘ensalada del chef’ con aderezo blue cheese o tu filete con bearnesa, pero sólo moja la punta del tenedor en ella antes de cada bocado.

Durante los viajes

18. Si viajas en coche, planea. En lugar de consumir durante el trayecto comidas enemigas de la línea, lleva agua natural; sándwiches de pan integral y pavo; verduras con limón y chile; fruta y yoghurt descremado.

19. Antes de subir al avión. Come un plato de pasta con aceite de oliva y una ensalada. Si el vuelo es largo, sé selectiva con los alimentos y toma agua natural en lugar de alcohol.

20. De regreso, recupérate. Cuando vuelvas a casa come con moderación alimentos cocidos, a la plancha, al vapor y poco condimentados.

Comprométete contigo misma y recuerda que la responsable de lo que te llevas a la boca eres sólo tú. En tus manos está el elegir alimentos saludables, bajos en grasas y calorías.

Tips para tu dieta

Para que tu dieta tenga efecto, debes cuidar algunos puntos fundamentales, así que echa un vistazo y aprende cómo enflacar

Seguramente conoces mujeres que han adelgazado y que jamás han vuelto a engordar, y te preguntas cómo han podido mantenerse en su peso ideal. Un equipo de nutriólogos estudió a más de 800 mujeres que habían tenido éxito en adelgazar y en mantenerse en su peso, y aquí te decimos cómo lo lograron.
1. No te des por vencida: Si has adelgazado con diversas dietas pero también has vuelto a engordar, consigue de una vez por todas bajar de peso, dejando de pensar en los fracasos anteriores. No te sientas frustrada por haber fallado en el pasado, por el contrario, toma tus tropiezos como un aprendizaje de lo que te ha funcionado y evita lo que te ha fallado.

2. Aprende a comer: Hazte a la idea de que debes controlar tu alimentación para toda la vida. No hagas dietas para adelgazar de momento, pues resultan imposibles de seguir a largo plazo, debido a su extremo rigor o a que están basadas en una sola clase de alimentos.

3. Deja atrás los mitos: Sé realista, no creas falsedades con respecto a tu peso, como justificar el no poder bajar de peso por ser gordita desde tu niñez. La mayoría de las personas que han heredado los genes de la gordura pueden adelgazar. No tomes excusas para no reducir tu talla, pensando que después de los 40 años la mujer está condenada a engordar, pues si así fuera no habría mujeres delgadas de mediana edad. Todos estos mitos y excusas son obstáculos mentales, pues cualquier mujer puede disminuir su peso y mantenerse en el adecuado.

4. Quema calorías: Para adelgazar es necesario que comiences a ejercitarte con regularidad. Más del 80% de las mujeres que han tenido éxito en perder peso, han duplicado sus actividades físicas. Si puedes correr, nadar o hacer cualquier ejercicio aeróbico, tienes asegurada la batalla. Incluso con una caminata de media hora cinco veces por semana, puedes quemar muchas calorías. Recuerda que las dietas no son soluciones mágicas, sino que debemos aprender a comer saludablemente, llevando a cabo un plan personal de alimentación y ejercicio.

5. Cambia de actitud: Al término de tu dieta corres un mayor riesgo de engordar, pues te es fácil volver a comer como antes y caes en viejas actitudes. Para evitarlo, pon en práctica las siguientes tácticas:

• No disminuyas la vigilancia de tu dieta, continúa moderando tus alimentos y haciendo varias comidas ligeras al día.
• Deja de sentirte obligada a acabarte hasta el último bocado.
• No pidas las comidas más suculentas en los restaurantes.
• Si te descuidas y comienzas a engordar, sencillamente vuelve a moderarte y regresa al buen camino.
• Consulta a un médico o a un nutriólogo que te ayude a moderar tus comidas.

Adelgaza comiendo

Adelgazar no es sólo cosa de hacer dieta y ejercicio, también de usar tu cerebro. Conoce los ocho secretos para bajar de peso

‘Tú tienes muchas de las habilidades necesarias para perder peso, y si no es así puedes aprenderlas fácilmente’, señala la Doctora Nelson, investigadora nutricional de la Universidad de Tufts en EE.UU. y experta en psicología deportiva, quien aplica los trucos de las atletas en uno de los grandes retos de la mujer: adelgazar y mantenerse en su peso. Sus ‘Siete secretos de la mente para adelgazar con éxito’ son sencillos ¡pero realmente funcionan! Sigue leyendo.
Secreto N° 1: Piensa que lo lograrás

Si eres de las mujeres que se menosprecian con palabras como: ‘soy una floja, nunca voy a ser capaz de hacer ejercicio, no tengo suficiente disciplina para hacer una dieta...’, te estás desalentando, al igual que lo haría otra persona si te dijera esas mismas palabras. La forma de motivarte es imaginando que te ves esbelta, saludable y radiante en tu vestido favorito, que sientes un gran bienestar, que al día siguiente vas a beberte una botella de agua, a caminar veloz en el parque y a sentir que desbordas energía.

Secreto N° 2: Asume la responsabilidad

Si esperas que tu familia y amigos te apoyen y animen en la difícil tarea de adelgazar, está bien. Pero si también quieres que sean los responsables de tu dieta, por ejemplo, cuidando que no cometas ningún desliz con la comida, no llegarás muy lejos. Según la doctora Nelson, ‘sólo adelgazan quienes se responsabilizan de solucionar sus propios problemas’. Apóyate en los demás pero sin abusar: pídele a una amiga que te acompañe a una clase de aeróbics, mas no faltes al gimnasio sólo porque ella no puede ir.

Secreto N° 3: Fíjate metas realistas

Si quieres llegar a un peso por debajo de tu constitución natural, bajar tres tallas en dos meses o seguir al pie de la letra una dieta demasiado rigurosa, seguramente lo conseguirás, pero no serás capaz de mantenerte y te será fácil fracasar, desanimarte y abandonar la dieta. Plantéate objetivos semanales sencillos, pues cumplir logros pequeños te animará mucho y te será más fácil lograr los nuevos. Fíjate metas realistas midiendo tus progresos graduales como parte de un proceso a largo plazo, en el que eliminarás kilos y mejorarás tu salud.

Secreto N° 4: Comprométete firmemente

Si no has querido tomar la decisión de empezar una dieta sino hasta después de las vacaciones o cuando tu hermana quiera hacerla contigo, dejar las cosas para después te hará perder entusiasmo y te sentirás culpable por haberla retrasado. La doctora Nelson te recomienda: ‘actúa con la misma decisión que cuando preparas tus vacaciones y aplícalo en tu dieta: haz una agenda, elige una actividad física y compra lo necesario para practicarla, planifica los menús, compra los alimentos sanos y estarás lista para comenzar con tu nuevo estilo de vida’.

Secreto N° 5: Planea tu éxito

Si tienes una vida muy ajetreada, un trabajo muy exigente, esposo, hijos pequeños y estás cada vez más tensa, no eres la única. El inconveniente es que no logras hacerte un espacio para hacer ejercicio ni para prepararte los alimentos adecuados. Son muchas tareas, pero para adelgazar saludablemente debes hacer un cambio importante en tu vida: aprender. Aprender a planear las cosas, a dedicar un tiempo a cada actividad, a hacer nuevas actividades y a resolver todas tus obligaciones. Esto te ayudará a reducir el estrés.

Secreto N° 6: Lleva un diario

Si no estás siguiendo tu dieta tan bien como esperabas, puede ser que te haga falta reforzar tus progresos y tu motivación. Te sorprenderás, pero según distintos estudios, una de las cosas que influyen más en el éxito de perder peso es llevar un registro diario de los alimentos que consumes y de los ejercicios que practicas. Llevar un registro te hará prestarle verdadera atención a tu objetivo de perder peso, recordar lo que te funcionó y ver lo lejos que has llegado, lo cual aumentará tu motivación. Unos minutos de escritura al día te ayudarán a alcanzar el éxito.

Secreto N° 7: Aprende de los errores

En un esfuerzo a largo plazo son inevitables los fracasos, pero no permitas que esos pequeños errores te desmoralicen y termines olvidándote de tus éxitos. Comer demasiado un día y engordar un kilo no tiene consecuencias graves si vuelves enseguida a tu dieta. Haber cometido un error es normal en la vida, recuérdate lo lejos que has llegado en tus objetivos, concéntrate en lo que vas a hacer, mira hacia atrás sólo para aprender de lo que sucedió y sigue adelante.

Secreto N° 8: Desde luego, aliméntate bien

Para hacer una dieta adelgazante pero también saludable, la experta te da 5 reglas simples:

1. Haz tres comidas y dos tentempiés diarios en vez de pasarte horas sin comer, lo cual te hace sentir hambrienta y arrasar con la comida.
2. Come de forma variada pero equilibrada cereales, carnes, pescados, frutas, verduras, lácteos y grasas.
3. Consume frutas y verduras de diversos colores, los vegetales verde oscuro son ricos en calcio y ácido fólico, los de color naranja contienen caroteno.
4. Elige los productos de trigo y el arroz integrales, pues contienen más fibra y minerales.
5. Bebe por lo menos dos litros diarios de agua natural, mejorará tu aspecto, te sentirás mejor y te dará una sensación de saciedad.

Estrena un nuevo cuerpo

¿Comes menos pero engordas más? Tal vez comes ligero en las comidas principales, pero entre comidas consumes muchas calorías

“La quema de grasa del cuerpo es compleja, pensamos que la grasa se derrite y se sale, pero no es así. Está acumulada entre el tejido y la piel, y para eliminarla, las moléculas se deben romper, se debe ir a la sangre y de ahí a los músculos para quemarse con el ejercicio. Pero las cremas de frío y calor, geles o fajas que se anuncian por TV no logran que quemes grasa, sólo deshidratan las células y pierdes agua. Sólo el ejercicio te hace quemar la grasa almacenada”, aseguró en su chat la Dra. Lourdes Mayol Soto, nutrióloga, especialista y asesora en deporte, experta en la hidratación en el ejercicio. Éstas son algunas de las preguntas que respondió a las usuarias de Esmas Mujer:
Necesito bajar de peso pero hace seis meses tuve un bebé y aún lo amamanto, ¿qué puedo hacer?
La lactancia te da más hambre pero te ayuda a gastar energía. Disminuye la grasa eliminando alimentos fritos, salsas como moles, busca lácteos y carnes bajos en grasas, consume más frutas y verduras. Pero la dieta no es suficiente, también es importante la actividad física. Si es bastante tu sobrepeso, ve con un especialista.

¿Es verdad que si tengo relaciones sexuales continuas con mi pareja, puedo bajar de peso?
En realidad la cantidad de energía que se gasta en el sexo no es tan grande como en una sesión de ejercicio, no te garantizo bajar de peso sólo con eso. Para adelgazar, la actividad sexual debe ser prolongada, mayor de 45 minutos y a una gran intensidad. Te recomiendo, además del sexo, practicar natación, bicicleta, correr, que son ejercicios que puedes hacer por un tiempo más prolongado.

¿Qué opinas de la sopa quema-grasa?
La industria de la pérdida de peso promueve muchos productos, pero no hay nada que queme la grasa, sólo sustancias o drogas que aceleran el metabolismo con muchos riesgos sobre la salud. No te fíes de tantos productos que prometen quemar grasa, porque no tienen fundamentos y son un gasto innecesario. Sólo perderás peso cuidando tu alimentación, haciendo ejercicio y teniendo paciencia, porque la grasa no se quema rápidamente.

He notado que con la presión de mi boda, he estado comiendo menos y engordando más.
Puedes estar desorganizada en tus hábitos de alimentación, tal vez estás comiendo menos en las comidas principales, pero entre comidas consumes más alimentos con muchas calorías. Te recomiendo prestar más atención a tu alimentación. Haz tres comidas principales y dos comidas intermedias en la mañana y en la tarde, que sean de frutas, verduras, alimentos bajos en grasa que te quiten el hambre y la ansiedad sin muchas calorías. En las comidas principales come carne, pollo, verduras, pero preparados con poca grasa y busca lácteos bajos en grasa.

¿Es cierto que cuando terminas de hacer ejercicio, no debes tomar agua fría, sino al tiempo?
El cuerpo está caliente y al tomar agua demasiado fría puede haber algún problema o la sensación de un calambre al tragarla. Lo ideal es que no sea agua tan fría, mejor toma agua fresca a unos 10 °C, te hidratarás mejor y no te va a hacer ningún daño.

¿Cuáles son las diferencias entre tomar agua o bebidas deportivas durante el ejercicio?
La hidratación es muy importante y ambas bebidas son adecuadas, pero las deportivas tienen algunas ventajas como: tienen sabor, por lo tanto la gente se hidrata más; el agua apaga la sed más rápido, por lo tanto sigues deshidratada; en el sudor pierdes agua y minerales, y las bebidas deportivas te ayudan a recuperar estos electrolitos; tienen carbohidratos que el agua no contiene y las bebidas deportivas sí. Por lo tanto, tienes más beneficios hidratándote con bebidas deportivas que con agua.

Una alimentación correcta

¿Comes poco, haces ejercicio y engordas? Algo estás haciendo mal, consumes alimentos o haces ejercicios inadecuados

NUESTRA EXPERTA
Carmen Ruiz Monroy es Licenciada en Nutrición, egresada de la Escuela de Dietética y Nutrición. Es conferencista en temas relacionados con la nutrición general, nutrición deportiva y dietética. Ha sido nutrióloga de las preselecciones nacionales olímpicas (gimnasia, ciclismo y natación) y preselecciones de los Juegos Centroamericanos (karate-do y halterofilia). Es consultora independiente en nutrición clínica y deportiva, y también brinda asesoría a la industria alimentaria.

EL CHAT

“Si engordas a pesar de estar haciendo ejercicio y no comer mucho, algo estás haciendo mal. Tal vez comes pocos alimentos pero demasiado grasosos o dulces. Quizás haces ejercicio y después comes, y lo correcto es comer un alimento ligero antes de tu actividad física (galletas integrales, jugo o yogurt descremado). Puede ser que estés haciendo el ejercicio equivocado, y si no es uno cardiovascular arriba de media hora, tampoco te va a ser útil para eliminar la grasa corporal”, afirmó en su chat la nutrióloga Carmen Ruiz Monroy, quien respondió a las usuarias de Esmas Mujer las siguientes dudas, entre muchas otras:

Si sólo comes arroz integral durante una semana, ¿te hace bajar de peso?
No, no te hará bajar de peso porque no estás incluyendo todos los grupos de alimentos, sufrirás una desnutrición y tendrás un gran rebote después de acabarla. No debes hacer la alimentación con un solo alimento, ya sea sopa de col o lo que sea, porque cambias tu nutrición y tendrás serios problemas de salud.

Para bajar de peso, ¿es bueno tomar por las mañanas jugo de toronja o de naranja?
Es un mito que el jugo de toronja te haga perder peso. Tiene las mismas calorías que el jugo de naranja. La toronja es diurética y te hace eliminar más líquidos del cuerpo y eso puede hacerte deshidratar un poco porque pierdes agua, pero no grasa. El jugo de naranja con nopal o apio con piña, por sí mismos no te bajan de peso, sólo te deshidratan. Es bueno incluir naranja o toronja en tu desayuno por su vitamina C, pero no te hacen bajar de peso. Lo que haces al nutrirte bien es que tu metabolismo trabaje adecuadamente y logres bajar de peso.

¿Qué ejercicio es mejor para bajar de peso?
Específicamente debe ser aeróbico o cardiovascular y durar más de 30 minutos, porque a los 20 minutos es cuando tu cuerpo empieza a quemar la grasa. Debe ser cuatro veces por semana en el horario que puedas y tu estilo de vida te lo permita. Si tienes obesidad o más de seis kilos arriba, para bajar de peso es recomendable hacer bicicleta fija, no spinning, para no lastimar tus articulaciones. Caminar puede lastimar tus articulaciones, por eso usa la superficie y tenis adecuados.

¿Los tratamientos hormonales tienden a engordar, aunque yo siga un régimen dietético?
Los hormonales y los cambios corporales tienden a engordar. Las mujeres cada década tenemos un ajuste, dictando qué tan rápido es nuestro metabolismo. Pasando los 40 o 45 llega la menopausia y el metabolismo se alenta más. Con un tratamiento hormonal que te está haciendo subir de peso debes ir de la mano con un nutriólogo que pueda ayudarte a controlar el peso. En personas jóvenes es importante ver cómo afecta el tratamiento tu metabolismo y lograr tener controladas tus hormonas y tu peso. Las hormonas son un acelerador o desacelerador del metabolismo y hay que tratar de acelerarlo.

¿Qué puede estarme provocando que suba o baje de talla o peso, independientemente de lo que coma?
Tendríamos que analizar tu actividad física y tu estilo de vida. El estrés te provoca ansiedad, comes más, dejas de hacer ejercicio y subes de peso. Es cuestión de analizar tu estilo de vida, es importante vigilar estos cambios antes de que sean 10 kilos arriba. Debes analizar tu vida emocional, porque también afecta tu metabolismo. Ve con un médico que descarte alguna alteración hepática u hormonal que te pueda estar afectando.

Tengo una niña de 12 años que pesa 70 kilos, ¿qué me recomiendas?
En ella es importante que procures acercarte a un nutriólogo que controle su peso, porque cuando empiece su menstruación, ella empezará a almacenar grasa corporal y de adolescente no llegará a tener un mejor peso. Tienes que ver qué estás haciendo mal en su alimentación. Junto con un nutriólogo, vigila la grasa y el azúcar en sus alimentos, a los niños no es necesario quitarles los dulces, pero sí darles lácteos descremados, y que haga una actividad física al menos 30 minutos cuatro veces a la semana (hacer ejercicio menos tiempo no servirá de nada).