miércoles, 11 de marzo de 2009

El estrés, las dietas y los cambios hormonales influyen en la alopecia

El estrés, las dietas alimenticias, los cambios hormonales, el abuso de tintes o permanentes y el acceso de las mujeres al mundo laboral son, entre otras, las principales causas del aumento de los casos de alopecia femenina frente a la masculina, según un estudio de Svenson, una compañía especializada en el cuidado y salud del cabello.

Según afirma la compañía en un comunicado, en los últimos años se ha incrementado en un 48,3 por ciento el número de mujeres que visitan sus centros "alarmadas por la caída del cabello". Asimismo, con la llegada del otoño, el número de consultas asciende en un 36,7 por ciento, frente al 24,8 por ciento de hombres que acuden en esta época.

La alopecia femenina se denomina 'difusa' y es, según los expertos, "absolutamente diferente" a la masculina, ya que la pérdida del cabello se produce de forma progresiva, dejando entrever el cuero cabelludo, sin mostrar calvas completas.

En cuanto a la edad, las mujeres de entre 30 y 50 años son las que más visitas realizan en otoño, con un incremento del 39,4 por ciento, frente al 24,4 de hombres que se encuentran en la misma franja de edad.

La moda de las cejas.

Parece ser que vuelven a estar de moda las cejas que se llevaban en los ochenta, cejas que pusieron de moda famosas como Madonna o Brooke Shields.


Se llevan otra vez las cejas con carácter, cejas más bien anchas que podemos ver sobretodo en los desfiles de los diseñadores Dolce & Gabbana que presentan a sus modelos con cejas anchas y arqueadas, o de Alexander McQueen que opta por las cejas gruesas encima del lagrimal y más finas en los extremos.

Adelgazar en una semana

De vez en cuando recibimos correos de nuestros usuarios que nos preguntan cómo adelgazar en una semana. Normalmente porque quieren perder peso para una boda, una fiesta u otra ocasión especial.


- Establecer unos objetivos realistas. Es importante, pues de esta forma no se desanimará después de la primera y la segunda semana de su dieta. Tenga en cuenta que no ha engordado los kilos que le sobran ahora de un día a otro, así que resulta poco realista pretender perderlos todos en unos pocos días. Un objetivo realista (dependiendo de su sobrepeso inicial) es perder de 2 a 5 kilos en un mes, es decir de 1 a 2 kilos a la semana.

- Decidir cuántas calorías debes tomar todos los días para lograr su objetivo según su talla, edad, forma física y estilo de vida. De nuevo, es importante ser realista y tomar al menos 1200 calorías cada día. Si ingiere menos calorías, perderá músculo además de grasa.

- Repartir las calorías en varias comidas (al menos 3 y, si su forma de vida lo permite, hasta 5), intentando consumir más o menos las mismas calorías en cada comida.

- Diseñar su propio plan de comidas, optando por alimentos frescos, bajos en grasa. Incluye alimentos de los grandes grupos de alimenticios: carne (sin grasa) y pescado, legumbres, fruta y verdura, y productos lácteos (desnatados). Si no llega al número de calorías, puede añadir unos cereales o frutos secos a cada comida.

- Evitar el consumo de comida diética o pre-preparada, porque no llena tanto ni es tan sana como comidas elaboradas en el momento a base de alimentos frescos. Elegir productos de temporada en la medida que pueda y recurrir también a alimentos que contienen las llamadas calorías negativas. Utilizar métodos de cocción sanos (al vapor, a la plancha, al horno) que no requieren el uso de aceites. Para perder hasta 2 kilos en una semana durante un mes, no es necesario (y tampoco aconsejable) eliminar toda la grasa de su dieta. Calcula una cuchurada de aceite al día, y no olvide sumar las calorías que esto supone a su total diario.

- Servir raciones controladas, en cada comida, acostumbrandose a medir o pesar las cantidades de carne, cereales, legumbres, fruta y verdura cada vez. Si logra cierta disciplina en este aspecto, le será más fácil ser disciplinad@ también durante el resto del día.

- Evitar postres, galletas y dulces porque solo aportan calorías. Controlar también el consumo de azúcar y alcohol, pues tampoco aportan nutrientes a su dieta pero sí calorías.

Como perder peso

El exceso de peso es malo para la salud. A continuación algunos consejos que le ayudarán a perder peso.


- Coma a diario alimentos de cada uno de estos 6 grupos:
Panes o granos
Leche o productos lácteos
Fruta
Proteína (Carne, pescado o aves de corral)
Vegetales o verduras
Grasas

- No pruebe ninguna dieta rígida o de moda que le indique comer menos de 1200 calorías al día.

- Pésese cada semana. No se preocupe por pequeños cambios de peso al día. No debe perder más de 1 a 2 libras (0.5 a 1 kg) por semana. Algunas semanas no perderá nada de peso.

- Esto es normal. Pero continúe con la dieta y de nuevo volverá a perder peso.

- Coma alimentos ricos en fibra y almidón como pan, pasta o papas. Otros alimentos ricos en fibra son legumbres o frijoles secos así como alimentos con grano sin refinar.

- Deberá comer 5 o más frutas y verduras al día. Podrá comer las verduras o los vegetales crudos o al vapor. Coma las verduras cocinadas sin salsas y con poca margarina. Los vegetales son un tentempié sano en lugar de alimentos ricos en grasas o de muchas calorías.

- No beba mucho zumo de frutas pues contiene muchas calorías.

- En vez de freirla, ase, hierva o cueza al horno su comida. Quite toda la grasa de las carnes y la piel de las aves de corral antes de cocinarlas.

- No deberá comer más de 4 huevos por semana.

- Use productos lácteos, condimentos para ensalada y quesos sin nada o con poca grasa.

- No consuma alimentos ricos en azúcar como galletas, caramelos y pastelería.

- Evite los tentempiés ricos en grasas como nueces, papas fritas y alimentos con chocolate.

- Beba entre 6 y 8 vasos de agua al día. Esto equivale a 4 a 7 latas de líquido.

- Limite la cantidad de alcohol. Las bebidas alcohólicas contienen muchas calorías.

- Goce de la comida sentado, comiendo despacio. No se salte ninguna comida. Las horas del almuerzo y la cena deben ser relajadas y placenteras.

- Consulte con su médico antes de comenzar a hacer ejercicios de nuevo.

- Busque a otro "amigo" que esté haciendo su dieta, algún club o grupo de apoyo. Así le resultará más fácil seguir con el programa para perder peso.

- Hable todos los meses con su médico para asegurarse de que la dieta funciona. Si se siente frustrado con la dieta, dígaselo.

Combatir los excesos de las navidades y otros eventos.

Para combatir los excesos de comida en estas fiestas navideñas el doctor Francisco Maldonado recomienda una dieta depurativa de unos tres días a base de verduras, frutas, batidos y mucha agua, y empezar a realizar ejercicio, por lo menos andar una media hora (tiempo a partir del cual se empieza a quemar grasa).


Lo más importante según el doctor para volver a recuperar la figura es beber mucha agua, hay que aumentar el consumo de agua, que suele descender mucho en las épocas de frío. Y empezar a realizar deporte de manera suave, pues pasar de no hacer nada a hacer mucho deporte puede ser perjudicial para la salud.

Dieta de tres días.

Esta dieta está pensada para esos últimos kilos que tenemos que perder, que son siempre los más difíciles. Hay que tener en cuenta que es necesario cumplir con las cantidades y realizar ejercicio aeróbico para ayudar a la dieta.

Día 1.

Desayuno: Té o café con edulcorante y leche descremada, 1 rodaja de pan de salvado con queso untable descremado y mermelada diet.

Media mañana: 1 yogur descremado con frutas.

Comida: 1 caldo light, 1 tortilla de acelga (con claras de huevo), gelatina diet.

Merienda: Té o café con edulcorante y leche descremada, 4 galletitas de salvado con queso untable descremado y mermelada diet.

Media tarde: 1 postre diet.

Cena: 1 caldo light, 1 porción de pollo grillado, 1 ensalada verde, 1 fruta.


Día 2.

Desayuno: Té o café con edulcorante y leche descremada, 1 rodaja de pan de salvado con queso untable descremado y mermelada diet.

Media mañana: 1 fruta.

Comida: 1 caldo light, 1 porción de carne magra, 1 panaché de verduras (zapallitos, calabaza, zanahoria, cebolla y ajíes), 1 fruta.

Merienda: Té o café con edulcorante y leche descremada, 4 galletitas de salvado con queso untable descremado y mermelada diet.

Media tarde: gelatina diet.

Cena: 1 caldo light, 1 porción de tarta de zapallitos, gelatina diet.

Día 3.

Desayuno: Té o café con edulcorante y leche descremada, 1 rodaja de pan de salvado con queso untable descremado y mermelada diet.

Media mañana: 1 yogur descremado.

Comida: 1 caldo light, 1 omelette con queso magro, 1 fruta.

Merienda: Té o café con edulcorante y leche descremada, 4 galletitas de salvado con queso untable descremado y mermelada diet.

Media tarde: 1 fruta.

Cena: 1 caldo light, 1 ensalada de rúcula, brotes de soja y pollo grillado, gelatina diet.

Deporte y mujer

VANESSA RAMIRO / MUJERACTUAL
Mujeres haciendo ejercicioNo se trata de practicar deporte de competición ni de acudir varias horas al gimnasio, sino simplemente de moverse. 'Actividad física' se refiere casi a cualquier movimiento corporal que implique un gasto de energía. Por ejemplo, muchas de las actividades cotidianas: caminar en los trayectos al trabajo, bajarse un par de paradas antes si se utiliza transporte público, subir escaleras en vez de coger el ascensor, bailar, salir a correr, pasear, montar en bicicleta, nadar, jugar con los niños, etc. Bastan treinta minutos diarios.

Beneficios del ejercicio físico
Está comprobado que la actividad física practicada regularmente, esos treinta minutos diarios, reduce las probabilidades de morir prematuramente, fortalece el sistema inmunológico y previene y/o retrasa la aparición de enfermedades, sobre todo, cardiovasculares. Ayuda también a controlar el sobrepeso y la obesidad; fortalece los músculos y los huesos, aumentando la densidad ósea y previniendo la osteoporosis, y mejora la forma física. Además, aumenta la producción de serotonina en el cerebro, con lo que se consigue agudizar las funciones intelectuales y neutralizar el estrés, puesto que contribuye a liberar tensiones, y, en gran medida, la ansiedad y depresión, mejorando el estado de ánimo y la autoestima.

Otros beneficios

* Previene y/o retrasa el desarrollo de la hipertensión arterial y disminuye la tensión arterial en hipertensos.
* Controla el colesterol.
* Regula la glucemia y disminuye el riesgo de padecer diabetes.
* Mejora la digestión y la regularidad del ritmo intestinal.
* Disminuye el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, como el de mama o colon.
* Si la actividad física es de intensidad moderada, puede ser beneficiosa para la artrosis.
* Ayuda a conciliar y mejorar la calidad del sueño.


Durante el embarazo
Sin perder nunca de vista posibles contraindicaciones médicas, también durante el embarazo mantener la costumbre de dedicarle un tiempo a realizar una actividad física puede reportar grandes beneficios a la mujer. A corto plazo, el ejercicio puede disminuir los dolores de espalda, el estreñimiento, la hinchazón y la inflamación; aumenta el nivel de energía y bienestar; ayuda a modificar la postura y a tonificar, fortalecer y dar más resistencia a los músculos, mejora el patrón de sueño y protege frente a la diabetes gestacional.

De cara al momento del parto, una práctica regular de actividad física ayuda a mejorar la capacidad de la mujer para sobrellevar el dolor, disminuye las posibilidades de realizar cesáreas, la recuperación tras el nacimiento del pequeño es más rápida y es más fácil recuperar el peso anterior al embarazo.

En la menopausia
En términos generales, se puede decir que la mujer vive más años de su vida en el período posterior a la menopausia. También en esta etapa, el ejercicio físico habitual tiene importantes beneficios: ayuda a controlar el aumento de peso y grasa corporal, mejora el estado de ánimo y crea sensación de bienestar, mejora los síntomas de la menopausia y disminuye las probabilidades de desarrollar enfermedades propias de las mujeres en edad avanzada, como enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebro-vasculares, osteoporosis, artrosis, incontinencia urinaria, reacciones tóxicas a los medicamentos, dolor crónico, etc.

En definitiva, en adultos de edad avanzada, disminuye el riesgo de caídas, ayuda a retrasar o prevenir las enfermedades crónicas y aquellas asociadas con el envejecimiento, mejorando su calidad de vida y aumentando su capacidad para vivir de forma independiente.